Sara se despierta una noche y descubre una extra a luz roja saliendo de la cocina. Al acercarse de puntillas, se encuentra con un ser diminuto dentro de la nevera comi ndose sus helados de chocolate. Sara intenta atraparle, pero el peque o gnomo consigue escapar y, sin saber como, Sara es absorbida al interior del frigor fico. As comienza una historia infantil de fantas a y aventuras, en la que Sara explorar el mundo m gico de Mundorvera y ayudar al pr ncipe Rubiales a salvar el reino.
Sinopsis: Nadie deber a presenciar su propia muerte. El padre Peter se despierta en una habitaci n desconocida, con unas terribles cicatrices en las mu ecas y sin rastro de memoria reciente. Sus ropas est n empapadas y no sabe qu hace all ni c mo ha llegado. Una c mara de video le enfoca desde una esquina y frente a l, hay una televisi n y un reproductor de video. Movido por un presentimiento, enciende el televisor y contempla horrorizado una grabaci n incre ble. Peter se ve s mismo cort ndose las venas en la ba era para despu s desaparecer en las aguas te idas de rojo. El padre Peter, sobrecogido, se mira las mu ecas. El hecho de conocer el origen de aquellas heridas no le tranquiliza demasiado, sobre todo teniendo en cuenta que deber a estar muerto. Este es el punto de partida de una inquietante investigaci n en la que Peter se enfrentar a un despiadado asesino y a un oscuro secreto. Solo descifrando a tiempo el misterio, conseguir escapar del peligro que le amenaza. Inicio de la Novela: Peter abri los ojos y se enfrent a la oscuridad con una inquietante sensaci n de peligro. La cabeza le retumbaba y una gota caliente y espesa se desliz por su frente hasta rozarle los labios. Se trataba de su propia sangre que manaba de una herida abierta en la frente. - D nde estoy? -dijo en voz baja, solo para comprobar que a n pod a hablar. Peter se incorpor mareado y sus ojos se fueron adaptando lentamente a la negrura reinante. Le dol an los antebrazos y al frot rselos descubri asombrado cinco cicatrices alargadas que surcaban cada mu eca de lado a lado. Parec an muy recientes, aunque no pod a recordar c mo se las hab a hecho. Toda su ropa, desde la camisa negra hasta los zapatos, estaba empapada. Peter mir a su alrededor. Se encontraba tendido en la cama de una habitaci n desconocida aunque vagamente familiar. No sab a que hac a all ni se acordaba de c mo hab a llegado...
Praga. Verano de 1939.Niebla aseguraba que exist a un mundo que se rozaba con el nuestro, un lugar incre ble, oscuro, oculto. El reino de los Cristales Rotos. Niebla dec a que si conoc as la forma de cruzar sus puertas, podr as sumergirte en sus misterios y mezclarte con sus habitantes. Gente diferente, gente peligrosa con un poder extraordinario que nosotros, los tristes, no pod amos ni imaginar.Yo no le cre C mo iba a tomarme en serio semejante locura? Una noche de verano, suave y c lida, poco antes de que la tormenta de la segunda guerra mundial se desatase sobre Europa, Niebla nos llev al Reino de los Cristales rotos. Es extra o... pese a los horribles sucesos que vivimos, pese a tanta muerte y dolor, aquellos fueron los mejores d as de mi vida. Y es curioso, dar a todo lo que poseo por regresar al reino de los cristales rotos... y por cambiar lo que all sucedi .
Octava y ltima entrega de la prisi n de Black Rock. Cu l es la peor condena que le puede caer a un preso de Illinois? Ni la cadena perpetua, ni la inyecci n letal. El peor castigo es el destino a la prisi n de Black Rock, una fortaleza de negros muros cuya localizaci n exacta nadie conoce. El nuevo alcaide de la ins lita penitenciar a controla a todos y cada uno de los convictos que hasta all son arrastrados. Los reclusos pronto descubrir n que no son personas normales, ni han sido encerrados all por azar. La condena que les aguarda transcurrir a la sombra de una siniestra amenaza. No tardar n en averiguar que de la resoluci n del misterio de Black Rock depende mucho m s que su propia vida.