La Regenta, la obra maestra de Leopoldo Alas, fue publicada entre 1884 y 1885. Considerada por los especialistas la mejor novela del siglo XIX, esta edici n va acompa ada de un listado de preguntas para facilitar el estudio y la lectura de la obra.
Adi s, Cordera es un relato que pertenece a la colecci n El Se or y lo dem s, son cuentos, de Leopoldo Alas, Clar n (1852-1901). La colecci n apareci publicada en Madrid en 1893 por Manuel Fern ndez y Lasanta Editor y engloba la novela corta El Se or y una serie de cuentos que la siguen: Adi s, Cordera , Cambio de luz, El centauro, Rivales, Protesto, Un viejo verde, Cuento futuro, Un jornalero, Benedictino, La Ronca y La rosa de oro. Adi s, Cordera destaca por ser, de entre todos ellos, el m s l rico y emotivo. En el prado Somonte, en Asturias, en el camino de Oviedo a Gij n, dos hermanos gemelos llamados Pin n y Rosa han cuidado y establecido un intenso v nculo a lo largo de los a os con la Cordera, una vaca que su madre ya muerta les dej para que les sirviera de sustento econ mico en su ausencia. Su estilo de vida tranquila se ve afectada por la llegada del tren y ante las numerosas deudas que tiene, Anton de Chinta, el padre, debe vender el animal y enviarlo al matadero. M s tarde tambi n Pin n es alejado de su familia para irse, junto con otros reclutas, a la guerra carlista. Adi s, Cordera aparece en la d cada de los 90, cuando se desarrolla la semilla espiritual que se hab a concebido a finales de los 80 con el Krausismo. Se trata de un momento en el que, por la fuerte tradici n religiosa y cristiana y por la d bil minor a laica existente, el equilibrio krausista entre positivismo-naturalismo y espiritualismo cede finalmente a favor del segundo. As , el terreno espiritual y religioso sustituye el positivismo como mbito de inter s para la sociedad y se pierde la confianza en que la materia pueda dar raz n y explicaci n a las cosas. En el mbito literario, el escritor renuncia a vincular la psicolog a y la actitud de sus personajes a factores gen ticos o materiales, y el prop sito observacional del naturalismo y su esp ritu m s cr tico y sat rico se sustituyen ahora por una contenida ternura, delicadez y sensibilidad. Sin embargo, y aunque el planteamiento literario cambie, los supuestos ideol gicos subyacentes siguen siendo los mismos: la denuncia al mundo urbano como una sociedad hip crita, mezquina, carente de valores morales y espirituales. Contrapuesta a ella, existe una defensa y apolog a del mundo rural y campestre y de su apacible, buc lico y sencillo modo de vida.
Su nico hijo es la segunda novela de Leopoldo Alas Clar n, publicada en 1891. Se considera, en comparaci n con La Regenta, una obra menor, que tampoco en su poca cont con el aprecio de la cr tica ni del p blico. Aunque ambas novelas tienen puntos en com n (especialmente, en la cr tica a la sociedad provinciana y en la narraci n de un adulterio), la evoluci n ideol gica de Clar n las hace muy diferentes. El tema central de la historia es la paternidad como medio para la redenci n, muy cercano al Tolst i de Resurrecci n.En una triste y m sera ciudad espa ola de provincia Bonifacio Reyes, marido de Emma Valc rcel, llega a convertirse en el amante de Serafina Gorgheggi, cantante de una compa a de pera, en tanto que su mujer, en un ambiente de corrupci n general provocado sobre todo por la entrada en su casa de los cantantes italianos llega tambi n a ser la amante del bar tono Minghetti. Cuando Bonifacio cree haberse redimido, al ser padre de un ni o en quien pone todas su esperanzas, Serafina le descubre cruelmente que no es l, sino el bar tono, el padre de la criatura. Bonifacio lo niega apasionadamente, y con esa encendida negaci n, en la que el protagonista proclama que aqu l es su hijo, su nico hijo, se cierra la novela.A pesar de tan encendida reacci n, en su tiempo la novela fue acogida (especialmente por sus detractores) como un ejemplo de los vicios del Naturalismo. Baquero considera Su nico hijo como m s cercano al cuento realista (Pip ) que a la novela, a pesar de su extensi n. Por contra, otros autores suelen situarla dentro del per odo espiritualista de Clar n, junto a su malagorada obra de teatro, Teresa; para ello se basan en la evoluci n del protagonista, nico ser puro -por lo simple- de la historia, que va descubriendo en s toda una serie de ideas religiosas y filos ficas que culminan en la aceptaci n de la paternidad, por dudosa que sea, como acto supremo de redenci n
La Regenta es la primera novela de Leopoldo Alas Clar n, publicada en dos tomos en 1884 y 1885. En palabras de su autor, fue escrita como art culos sueltos que seg n iba escribiendo iba mandando al editor. Gran parte de la cr tica la ha considerado la obra cumbre de Clar n y de la novela espa ola del siglo XIX, como uno de los m ximos exponentes del naturalismo y del realismo progresista.En una ciudad de provincias, Vetusta, vive Ana Ozores, de familia noble venida a menos, casada con don V ctor Quintanar, regente de la Audiencia, del cual le viene el apelativo de "la Regenta". Ana se cas con don V ctor en un matrimonio de conveniencia. Bastante m s joven que su marido, al que le une m s un sentimiento de amistad y agradecimiento que de amor conyugal, su vida transcurre entre la soledad y el aburrimiento. Es una mujer retra da, frustrada por no ser madre y que anhela algo mejor y desconocido.La Regenta es, sin duda, la obra maestra de Clar n y una de las novelas m s importantes de la literatura espa ola. En ella se retrata en toda su complejidad una ciudad de provincias, Vetusta (nombre tras el que se esconde Oviedo), en la que est representada la sociedad espa ola de la Restauraci n. Clar n somete a una ir nica cr tica a todos los estamentos de la ciudad: la aristocracia decadente, el clero corrupto, las damas hip critas, los partidos pol ticos. Todo ello conforma una atm sfera social asfixiante, opresiva, con la que choca la protagonista, Ana OzoresLa novela, cuya acci n transcurre en Vetusta, una ciudad provinciana espa ola tras cuyo nombre enmascar "Clar n" a la capital asturiana, Oviedo, solo pudo ser publicada en Barcelona (Daniel Cortezo y C a.) ya que constituy un verdadero esc ndalo en su momento, sobre todo en Oviedo. El obispo public en su contra una pastoral que mereci una r plica de Clar n.En su argumento se bas la versi n cinematogr fica hom nima de 1974 dirigida por Gonzalo Su rez y protagonizada por Emma Penella. Posterior es la serie para televisi n de Fernando M ndez Leite con Aitana S nchez-Gij n y Carmelo G mez.
Leopoldo Garc a-Alas y Ure a Clar n (Zamora, 25 de abril de 1852-Oviedo, 13 de junio de 1901) fue un escritor espa ol. Durante los ratos libres que le dejara la c tedra de la Universidad, Clar n escrib a art culos para los peri dicos El Globo, La Ilustraci n y Madrid C mico. Env a a los peri dicos de El Imparcial y Madrid C mico sus Paliques sat ricos y mordaces que le proporcionar n algunos enemigos adicionales. En 1881 se public el libro Solos de Clar n, que recogi los art culos de cr tica literaria. El pr logo es de Echegaray. Ese mismo a o, en el mes de octubre public en La Ilustraci n Gallega y Asturiana el art culo La Universidad de Oviedo, en el que hace un elogio al claustro restaurado y formado por los profesores Buylla, Aramburu y D az Ord ez, entre otros. A los 31 a os de edad escribe Clar n su obra maestra La Regenta. En junio de 1885 sali a la calle el segundo volumen de esta composici n del arte literario. En 1886 se edita su primer libro de cuentos con el t tulo de Pip . En 1889 termina un ensayo biogr fico sobre Gald s, dentro de una serie titulada Celebridades espa olas contempor neas. A finales de junio de 1891, el editor Fernando Fe saca a la luz la segunda novela larga de Clar n: Su nico hijo.
La Regenta es la primera novela de Leopoldo Alas Clar n, publicada en dos tomos en 1884 y 1885. En palabras de su autor, fue escrita como art culos sueltos que seg n iba escribiendo iba mandando al editor. Gran parte de la cr tica la ha considerado la obra cumbre de Clar n y de la novela espa ola del siglo XIX, la segunda de la literatura espa ola y uno de los m ximos exponentes del naturalismo y del realismo progresista.
Leopoldo Garc a-Alas y Ure a Clar n (Zamora, 25 de abril de 1852-Oviedo, 13 de junio de 1901) fue un escritor espa ol. Durante los ratos libres que le dejara la c tedra de la Universidad, Clar n escrib a art culos para los peri dicos El Globo, La Ilustraci n y Madrid C mico. Env a a los peri dicos de El Imparcial y Madrid C mico sus Paliques sat ricos y mordaces que le proporcionar n algunos enemigos adicionales.En 1881 se public el libro Solos de Clar n, que recogi los art culos de cr tica literaria. El pr logo es de Echegaray. Ese mismo a o, en el mes de octubre public en La Ilustraci n Gallega y Asturiana el art culo La Universidad de Oviedo, en el que hace un elogio al claustro restaurado y formado por los profesores Buylla, Aramburu y D az Ord ez, entre otros.