Hacia finales de la Edad Media, el acceso a las instituciones universitarias est vetado para las mujeres. Por eso, Alais de Albi acude al Estudio General de Lleida vestida como un hombre, dispuesta a sentir que es ella misma quien tiene en sus manos el tim n de su propia vida. Alais inicia as una larga b squeda de voces femeninas entre una multitud de voces masculinas que, insistentemente, vilipendian todo lo femenino. Por qu despiertan las mujeres tanta inquina en los hombres? Es posible representar un papel alejado de la pasividad y la sumisi n que tantos autores intentan inculcar en las mujeres? Es posible construir un pensamiento propio, sin contar con los cimientos de los pensamientos de los dem s, sin espejo alguno? Y Alais acabar descubriendo que la suya es un alma demasiado compleja que, al fin y al cabo, se niega a encontrar su reflejo en ning n espejo. Simplemente no le basta uno solo. Y continuar buscando hasta el final.