Desnudando naci de los recuerdos que fueron guardados en una esquina apartada de mi memoria. Fue la ausencia nunca olvidada quien me saco de un letargo de palabras ausentes, quien me record que el coraz n puede amar sin olvidar caprichos de juventud. M s de una d cada ha pasado desde que yo estuve ausente de m mismo, me perd entre versos ajenos olvidando los que llevaba guardados en mi alma. Hoy, despu s de recuperar el mpetu de vivir, retome este viaje de prosas con sentido. A forma de resumir, sin entregar mi alma, los invito a navegar sobre cada letra de este libro de amor. Si est s all , ocultando tus sentimientos abarrotados, tu verdad perdida, no temas desnudar tu alma. Ven y vive cada uno de estos poemas como si fueran tuyos.Atentamente: Rogelio Castillo (Edmund R.C.)