Aunque crecimos creyendo que hemos recibido el cristianismo que transmitieron el Se or Jes s y sus disc pulos, no es as . Por el contrario, hemos recibido un sistema pseudo cristianismo mezclado con costumbres y rituales paganos insertados desde el momento en que el poder o del imperio romano y m s tarde otras monarqu as introdujeron sus tent culos en el cristianismo hasta el punto de transformarlo por completo, dando como resultado la "cristiandad" que hoy conocemos.
( CORREGIDA). En esta ocasi n el autor nos narra las aventuras de dos buenos amigos que tras finalizar su formaci n como bi logos en la universidad de Barcelona se unir n a la expedici n de un grupo internacional de cient ficos en busca de una incierta y misteriosa isla de la cual nadie tiene constancia de su existencia, largo ser el viaje, muchas las adversidades a sortear y un inesperado descubrimiento que al final de dicha empresa lo cambiara todo.
La investigaci n es un proceso formativo que debe ser implementado en todas las etapas educativas del ser humano. Este proceso ayuda a impulsar la competitividad de la persona y su desenvolvimiento en el mundo laboral, lo que permite desarrollar mejores est ndares de calidad en todas las reas del conocimiento. Por lo tanto dejar por fuera de la formaci n del hombre, procesos que involucren investigar, es condenarlo a desarrollar procesos repetitivos, comunes y mon tonos que no permitir n un desarrollo significativo en procesos de cambio social.
LA GRAN AVENTURA, es una novela de aventuras, ficcion y fantasia, donde un grupo de chicos se perderan en un mundo olvidada por el tiempo. 2017, Alejandro Daniel V zquez Parra. La Gran Aventura. Licencia: N numero: Sep.2018. certificates.safecreative.org/17/09/27/3608898/8VS6YS. http: //www.safecreative.org Primera edici n 2018. Obra original propiedad de Alejandro Daniel V zquez Parra. Dise o. Alejandro Daniel V zquez Parra. Portada, Alejandro Daniel V zquez Parra. Revisi n de la obra, Luis M. Valdivia. Queda prohibida, salvo excepci n prevista en la ley, cualquier forma de reproducci n, distribuci n, comunicaci n y transformaci n de esta obra sin contar con la autorizaci n del titular de la propiedad intelectual. La infracci n de los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra la propiedad intelectual (art.270 y ss. C digo penal). (Todos los nombres que aparecen en esta obra son meramente ficticios cualquier similitud ser casual). Dedicado a m amada To y por su inquebrantable apoyo, a mi querid sima Madre por su dulce paciencia y todos mis compa eros de la infancia, a todos ellos, Gracias. En memoria de mi querido mentor y mejor amigo Don Carlos Atalaya Ceballos al cual jam s olvidare. LA GRAN AVENTURA Por Alejandro V zquez Parra Prologo Han pasado muchos a os de aquello, cada vez me cuesta mas y mas recordar con detalle todo lo que vivimos aquellos d as en que el fin del verano marcar a a cada uno de nosotros para siempre, esos d as en los que la pandilla vivir a d as de alegr as, risas y juegos, pero tambi n de dolor y tristeza. Pero antes que los pocos recuerdos se borren por completo me dispongo a escribir lo ocurrido en aquellas jornadas estivales. Los hechos que a continuaci n relato nunca antes lo contamos a nadie, ninguno de nosotros dijo o describi lo transcurrido en el viaje que a continuaci n os contar con todos los detalles que todav a permanecen en mi memoria; s que la mayor a lo ver is como una fantas a de unos chicos con mucha imaginaci n, otros pensar is que es una fabulaci n, que lo que narro a continuaci n es del todo imposible, pero todo eso da igual, lo que piensen no importa, la verdad de lo sucedido, lo que vivimos, Pepe, Abel, Miriam, Manolo, Vanesa, Julio, Lourdes, Oliver, Mar a del Mar, Andr s y yo (Alejandro), es algo que, a pesar de los a os, y que, por vicisitudes de la vida nos distanciamos en el tiempo, de alguna manera nos mantendr unidos por siempre, aunque los contactos entre nosotros no son lo frecuentes que desear amos, eso sigue ah , genuinamente nuestro, algo que cada uno llevamos en el coraz n, en la memoria, que de alguna manera nos hace permanecer unidos desde aquel final del est o, una camarader a que comenz a os atr s en una guarder a continuar siempre pase lo que pase. " Que c mo se inici esta aventura? Leed con atenci n y acompa adme..." Cap tulo I San Pedro Alc ntara, Nuestro pueblecito, es una de esas villas donde todos se conocen, donde los ni os pueden estar campando por doquier a sus anchas sin importar sitio ni hora, ni lo que estamos haciendo, pues traviesos si somos pero el respeto es tan grande como nuestro af n de jugar, correr y descubrir nuevas experiencias, un pueblo donde todav a se pod a encontrar cosas nuevas, cosas misteriosas para j venes ojos, pero tambi n cosas inimaginables. Ese verano empez cerrando las p ginas de un libro que desde la guarder a como primer cap tulo dar a paso a muchos otros m s. - A si empieza el primer episodio de la aventura de estos chicos en una tierra llena de pe igros, en una tierra perdida en el tiempo, esta es la aventura de mis compa eros de clase que junto a mi logramos escapar de aquel mundo olvidado por el tiempo.
Libro er tico subido de tono. Una chica descubre que est hecha para el sexo y no lo suelta. Aventuras, viajes y sexo al l mite. Seguro que en m s de una historia te sientes identificada.
La composici n de esta Sonata estuvo inspirada en las sonoridades de diferentes obras de autores franceses. Siempre me cautivaron las sensaciones sonoras de la Introducci n y Allegro para Arpa, Flauta, Clarinete y Cuarteto de Cuerda de Maurice Ravel, la Sonata para Flauta y Piano de Darius Milhaud o la obra para Arpa y Cuarteto de Cuerda Conts Fantastique de Andr Caplet. Pero, sobre todas estas composiciones, la Sonata para Flauta, Viola y Arpa de Claude Debussy fue un modelo a seguir por su forma y esp ritu musical como mi particular homenaje a la m sica del compositor franc s. En el primer movimiento, "Confrontaci n", tras una breve introducci n se "confrontan" dos temas de car cter bien diferenciado, que configuran una clara forma sonata: el primero, muy rom ntico y apasionado, con una armon a poliacordal, el segundo tema, calmo y sosegado, sugerente, dentro de un sistema pandiat nico. Ambos dan paso a un desarrollo donde se vuelve a dar la confrontaci n entre el primer tema y el motivo de la introducci n, para desembocar en el segundo tema transformado. En el segundo movimiento, "Contemplaci n", de nuevo la forma sonata aparece con dos nuevos temas de car cter contrastante pero m s pausados y contemplativos. Tras el desarrollo ambos temas se reexponen variados. En el tercer movimiento el arpa realiza una figuraci n en semicorcheas similar a la del "Final" de la Sonata de Debussy, mientras que la flauta recuerda a la fanfarria inicial de Petrushka de Stravinsky, la cual da paso a un tema m s mel dico en la viola. El desarrollo desemboca en la introducci n del primer tiempo, lo cual otorga unidad a toda la obra, dando paso de nuevo al tema inicial del movimiento en forma de cierre de la obra, a modo de "Conclusi n". La obra fue escrita en el a o 2000, y la presente versi n en 2008, la cual est dedicada a Ma Rosa Calvo-Manzano.