"La barca de los locos (stultifera navis) simboliza una inquietud, surgida repentinamente en el horizonte de la cultura europea a fines de la Edad Media. La locura y el loco llegan a ser personajes importantes, en su ambig edad: amenaza y cosa rid cula, vertiginosa sinraz n del mundo y ridiculez menuda de los hombres." Michel Foucault, Historia de la Locura en la poca Cl sica. "Digan lo que quieran las gentes acerca de m (pues ignoro cu n mala fama tiene la Stultitia, aun entre los m s necios), sola, yo soy, no obstante, la que tiene virtud para distraer a los dioses y a los hombres." Erasmo de Rotterdam, Stultitiae Laus (Elogio a la Locura). "El necio y el orate a veces son vistos como sin nimos o ideas afines. En concreto, hoy, ambas distinciones son una conceptualizaci n del otro, de esa alteridad vivida como un algo ajeno, algo que cada cual no quiere que sea suyo. De esta otredad radicalmente distinta a la de los cuerdos deviene la relativamente reciente exclusi n hist rica, el apartamiento a trav s del tamizaje llevado a cabo por los que ostentan el juicio (de realidad). Luis Cruz-Villalobos nos lleva de paseo en esta hist rica nave por aguas desconocidas y reconocidas, navegando con los ojos y o dos de esta alteridad que est en desacuerdo, fuera de la cordura, extra a y extravagante. Y qu es este viaje si no una extravagancia? Vagando por tierras extranjeras, observando algo tan radicalmente distante que pareciera que damos la vuelta al globo y nos encontr ramos con nuestra propia mirada interpel ndonos a nuestra espalda. Lo diferente y lo mismo, como una danza con resultado de muerte, como el fino equilibrio que nos constituye en nuestra identidad. C mo poder reconocer qui n somos si no fuera por aquello diferente, por lo ajeno? C mo ser quien somos sin un pr jimo? Definitivamente la alteridad nos constituye. As como en el pr jimo, la proximidad y la distancia tambi n bailan esta danza que constituye quien somos y qui n no. Pero si ser quien somos es posibilidad, poder-ser como dir a Heidegger Existe la posibilidad de que nosotros, t y yo, podamos-ser locos tambi n? En las siguientes p ginas el autor nos convida a navegar y, por qu no, naufragar por esta experiencia. Cu ntas personalidades de la historia del mundo han sido acusadas de locos e insensatos? El acontecer del tiempo los ha resucitado como ejemplos de insaciable b squeda y duda. Gracias, Luis, por permitirnos viajar en esta nave." Marco S nchez Vera (Pr logo).