Segundo libro de la serie, Tierra de Unicornios, que contin a con esta saga fant stica, donde se representa el eterno conflicto de la lucha del bien contra el mal.Los protagonistas evolucionan a la par que los terribles acontecimientos conmueven los cimientos de toda una civilizaci n. La novela se desarrolla reflejando el particular estilo ling stico del autor, su ideario filos fico y po tico, y sobre todo su visi n particular de un mundo plagado de seres mitol gicos, antiguos sabios y grandes guerreros que conviven en un torbellino de acci n y sucesos extraordinarios. Los reinos de toda esta tierra antigua y elemental ven c mo el mal se aprovecha de la ambici n desmedida de sus gobernantes para conseguir que el caos y la destrucci n se adue en de la vida de los hombres. velyn de Nortel, la adivina del Or culo, Albira Lagash, la guerrera de las Damas del Agua o Mor Gossar, el mago pintor de la antig edad, son algunos de los personajes que componen esta apasionante historia. El poderoso ej rcito de los Leones de Boruz ha despertado, sus tambores tocan a guerra y sus tropas ya desfilan hacia la conquista de todo un imperio.Las legiones desfilan preparadas para la guerra. Los antiguos guerreros del dios Boruz vuelven a sembrar el caos y el miedo por todo el reino de Zagros, amenazando al resto del mundo conocido. Su gran comandante en jefe, el temido general Ario Mardius, desaf a al poder establecido. Su ambici n desmedida empujar a todo un pa s al borde de la rebeli n y destruir la paz que tantos siglos hab a predominado en esta Tierra de Unicornios.Esta segunda novela de la saga, discurre por tres escenarios distintos que van confluyendo a lo largo de toda la obra. La famosa adivina de la Ciudad Negra, la se ora del Or culo, velyn de Nortel, sale de su retiro para dirigirse a la gran festividad del Kobergal. Su viaje ser una gran aventura llena de peligros acompa ando a la gran Caravana del desierto del Tin-Woes. Los n madas de la Dunas Rojas la conducir n hasta un mundo de selvas impenetrables en el extremo sur del continente; el hogar de las se oras de la selva, las m ticas damas del agua.En Midra crecen las conspiraciones al ritmo inefable de los tambores lejanos de las legiones enemigas. El gobierno se convulsiona empujando a la valedora del pa s, a la gran madre de las Damas del Agua, Migaresh, a que adelante sus propios planes personales. Nadie estar ya a salvo de la traici n, nadie podr sentirse seguro en ninguna fortaleza o palacio. Los asesinos zil s se ocultan en las sombras atentando contra los pilares de toda una civilizaci n.