Nadie te puede ver c mo te miro, c mo te observo, c mo admiro la exquisitez de tu belleza. A trav s del cristal de mis ojos te vuelves primavera en el recital de mi coraz n, te vuelves una canci n haci ndose eco en la melod a de mis fantas as, en el d a a d a de m contemplar. Por eso, miro, callo y respiro para anidar en mi alma la grandeza de tu existir