Ram n Franco fue uno de los espa oles m s populares de la historia de su pa s. Muy pocos personajes han logrado suscitar un grado de admiraci n entre la gente de tal magnitud. Sin embargo, su malograda existencia fue un desastre. Pele en Marruecos cuerpo a cuerpo hasta que decidi ingresar en la aviaci n. Particip en crueles misiones de bombardeo y destrucci n y alcanz una inimaginable fama con su vuelo de Palos a Buenos Aires. Quiso circunvalar el mundo y estuvo a punto de perecer en el oc ano. Luch contra la monarqu a, tuvo que exilarse en Par s y cuando se proclam la II Rep blica Espa ola tambi n se enfrent al Gobierno al abanderar posiciones m s radicales. Mantuvo una relaci n dif cil con su primera esposa y encontr el sosiego con una hermosa cantante. Abandon su militancia radical para participar en la Guerra Civil espa ola en el bando de los sublevados, donde se top con la muerte en circunstancias extra as. A lo largo de su breve existencia Ram n vivi la extrema dureza y crueldad de la guerra marroqu , el delirio de un xito popular desbordante, y tuvo la oportunidad de tratarse con todos los famosos, arist cratas, militares, pol ticos, y sindicalistas que desempe aron alg n papel importante en la Espa a de los a os 1920 y 1930. Ram n fue un hombre aclamado hasta la saciedad, pero igualmente despreciado por los pol ticos de su poca y muchos de sus compa eros de milicia. Casi todos los que lo han juzgado lo han hecho con dureza. Fue el hermano menor de Francisco Franco y algunos de sus bi grafos han tratado de utilizar este lazo familiar para realzar el contraste entre ambos: republicano, maldito, olvidado...Pocos han profundizado en su faceta aeron utica y casi todos lo han juzgado con severidad. Sin embargo, Ram n Franco fue un gran aviador que vivi en primera persona el nacimiento de la navegaci n a rea y una poca muy turbulenta de la historia de Espa a; un aventurero, un hombre de acci n, tan dif cil de comprender como la misma historia. Durante a os he seguido la pista de Ram n a trav s de sus obras, lo que otros han escrito sobre l y lo que public la prensa de la poca acerca de su persona, con la intenci n de reconstruir su existencia con detalle, sin otro nimo que dejar un testimonio objetivo de la vida de este hombre, sin amigos, malquerido y singular. Francisco Escart