C mo puede el pueblo de Dios desarrollar iglesias de manera que ayuden y no perjudiquen a los barrios pobres? En el ministerio urbano, los cristianos con demasiada frecuencia tratan a los pobres como proyectos de buena voluntad en lugar de personas. Debido a esta mentalidad, muchos permanecen sin ir a la iglesia. Se necesitan iglesias urbanas, locales y saludables porque combinan el empoderamiento personal y la transformaci n comunitaria. Cada barrio pobre necesita iglesias poco comunes que busquen el bien com n de sus comunidades. Alvin Sanders aborda duras verdades sobre estos vecindarios y proporciona un modelo de c mo ejercer el ministerio en condiciones dif ciles. La iglesia local y urbana es la clave para la transformaci n comunitaria, ya que desempe a tres funciones cruciales: empoderar, asociarse y alcanzar. Los pastores y plantadores de iglesias interesados en el desarrollo de la comunidad cristiana encontrar n aqu ideas pr cticas sobre el poder de la iglesia local. Las iglesias pueden servir a sus comunidades y mejorar la calidad de vida de todos los aspectos del vecindario.