Kirjailija
Jose Enrique Rodo
Kirjat ja teokset yhdessä paikassa: 28 kirjaa, julkaisuja vuosilta 1988-2025, suosituimpien joukossa Ariel. Vertaile teosten hintoja ja tarkista saatavuus suomalaisista kirjakaupoista.
Mukana myös kirjoitusasut: José Enrique Rodó
28 kirjaa
Kirjojen julkaisuhaarukka 1988-2025.
"Ariel," de Jos Enrique Rod . Jos Enrique Rod fue un escritor y pol tico uruguayo (1871-1917)
"Irritating, insufferable, admirable, stimulating, disappointing RodÓ: . . . you are part of our family quarrels, and must bear with your disrespectful, equally disappointed, intuitive, incomplete nephews, living in a world that you helped define for us, and offered unto our revolt." -from the Prologue by Carlos FuentesFirst published in 1900 Uruguay, Ariel is Latin America's most famous essay on esthetic and philosophical sensibility, as well as its most discussed treatise on hemispheric relations. Though RodÓ protested the interpretation, his allegorical conflict between Ariel, the lover of beauty and truth, and Caliban, the evil spirit of materialism and positivism, has come to be regarded as a metaphor for the conflicts and cultural differences between Latin America and the United States. Generations of statesmen, intellectuals, and literary figures have been formed by this book, either in championing its teachings or in reacting against them. This edition of Ariel, prepared especially with teachers and students in mind, contains a reader's guide to names, places, and important movements, as well as notes and a comprehensive annotated English/Spanish bibliography.
The neutral merchant, In relation to the law of contraband of war and blockade under the order in Council of 11th March, 1915 (Edition1)
José Enrique Rodó
Alpha Editions
2025
nidottu
Antes de morir, Jos Enrique Rod (1871-1917) visit Europa y escribi Viajes por Europa. Estuvo en Portugal y se interes en las relaciones de ese pa s con Hispanoam rica, estuvo tambi n en Espa a y alab la laboriosidad catalana.Visit , adem s, Italia. Quer a verificar sobre el terreno que los mensajes de sus c lebres libros americanistas marcaban la pertenencia a la ciudadan a espiritual de la antigua Roma, cl sica y cristiana.Dentro de una unidad nacional tan caracter stica y en rgica, Italia ofrece la m s interesante y copiosa variedad de aspectos y maneras que pueblo alguno pueda presentar a la atenci n del viajero; y esta variedad se manifiesta por la armon a, verdaderamente nica, de sus ciudades. No hay en el mundo naci n de tantas ciudades como Italia. Grandes naciones existen que no cuentan una sola ciudad; grandes naciones con capitales populosas y desbordantes de animaci n y de riqueza. Porque una ciudad es un valor espiritual, una fisonom a colectiva, un car cter persistente y creador. La ciudad puede ser grande o peque a, rica o pobre, activa o est tica; pero se la reconoce en que tiene un esp ritu, en que realiza una idea, y en que esa idea y ese esp ritu relacionan armoniosamente cuanto en ella se hace, desde la forma en que se ordenan las piedras hasta el tono con que hablan los hombres.Rod se detiene luego en Barcelona y hace un memorable retrato literario de la ciudad y de su gente: Soberbia y bella es, qui n lo duda? la Barcelona moderna. Mirando de la altura del Valvidriera o del Tibidabo donde sol a ir por las tardes, dom nase, en vasto panorama, la tendida metr poli, y aparecen en conjunto la magnitud de su desenvolvimiento y la magnificencia de su edificaci n, en que profusas luces responden a la ca da de las sombras, como un inmenso asalto de cocuyos. De las dos ciudades que pueden disputarle el principado del Mediterr neo y que he visto despu s: Marsella y G nova, la provenzal me pareci m s populosa y activa; la ligur, de m s t pica originalidad; pero Barcelona es m s pulcra, m s primorosa, m s compuesta. Confieso, sin embargo, que lo que preferentemente ha cautivado mi atenci n en la moderna Barcelona no es la arrogancia monumental, ni los esplendores de la calle, sino aquellas cosas, de modesta apariencia, que dan testimonio de la actividad espiritual de las generaciones vivas.Viajes por Europa es otro de los libros de viajes de latinoamericanos por Europa y el mundo que hemos publicado. Esta obra de Jos Enrique Rod es tambi n su testamento intelectual. En ella cumple, al final de su vida, su deseo de conocer el Viejo Continente y entenderlo.
Antes de morir, Jos Enrique Rod (1871-1917) visit Europa y escribi Viajes por Europa. Estuvo en Portugal y se interes en las relaciones de ese pa s con Hispanoam rica, estuvo tambi n en Espa a y alab la laboriosidad catalana.Visit , adem s, Italia. Quer a verificar sobre el terreno que los mensajes de sus c lebres libros americanistas marcaban la pertenencia a la ciudadan a espiritual de la antigua Roma, cl sica y cristiana.Dentro de una unidad nacional tan caracter stica y en rgica, Italia ofrece la m s interesante y copiosa variedad de aspectos y maneras que pueblo alguno pueda presentar a la atenci n del viajero; y esta variedad se manifiesta por la armon a, verdaderamente nica, de sus ciudades. No hay en el mundo naci n de tantas ciudades como Italia. Grandes naciones existen que no cuentan una sola ciudad; grandes naciones con capitales populosas y desbordantes de animaci n y de riqueza. Porque una ciudad es un valor espiritual, una fisonom a colectiva, un car cter persistente y creador. La ciudad puede ser grande o peque a, rica o pobre, activa o est tica; pero se la reconoce en que tiene un esp ritu, en que realiza una idea, y en que esa idea y ese esp ritu relacionan armoniosamente cuanto en ella se hace, desde la forma en que se ordenan las piedras hasta el tono con que hablan los hombres.Rod se detiene luego en Barcelona y hace un memorable retrato literario de la ciudad y de su gente: Soberbia y bella es, qui n lo duda? la Barcelona moderna. Mirando de la altura del Valvidriera o del Tibidabo donde sol a ir por las tardes, dom nase, en vasto panorama, la tendida metr poli, y aparecen en conjunto la magnitud de su desenvolvimiento y la magnificencia de su edificaci n, en que profusas luces responden a la ca da de las sombras, como un inmenso asalto de cocuyos. De las dos ciudades que pueden disputarle el principado del Mediterr neo y que he visto despu s: Marsella y G nova, la provenzal me pareci m s populosa y activa; la ligur, de m s t pica originalidad; pero Barcelona es m s pulcra, m s primorosa, m s compuesta. Confieso, sin embargo, que lo que preferentemente ha cautivado mi atenci n en la moderna Barcelona no es la arrogancia monumental, ni los esplendores de la calle, sino aquellas cosas, de modesta apariencia, que dan testimonio de la actividad espiritual de las generaciones vivas.Viajes por Europa es otro de los libros de viajes de latinoamericanos por Europa y el mundo que hemos publicado. Esta obra de Jos Enrique Rod es tambi n su testamento intelectual. En ella cumple, al final de su vida, su deseo de conocer el Viejo Continente y entenderlo.
This work has been selected by scholars as being culturally important and is part of the knowledge base of civilization as we know it.This work is in the public domain in the United States of America, and possibly other nations. Within the United States, you may freely copy and distribute this work, as no entity (individual or corporate) has a copyright on the body of the work.Scholars believe, and we concur, that this work is important enough to be preserved, reproduced, and made generally available to the public. To ensure a quality reading experience, this work has been proofread and republished using a format that seamlessly blends the original graphical elements with text in an easy-to-read typeface.We appreciate your support of the preservation process, and thank you for being an important part of keeping this knowledge alive and relevant.
This work has been selected by scholars as being culturally important and is part of the knowledge base of civilization as we know it.This work is in the public domain in the United States of America, and possibly other nations. Within the United States, you may freely copy and distribute this work, as no entity (individual or corporate) has a copyright on the body of the work.Scholars believe, and we concur, that this work is important enough to be preserved, reproduced, and made generally available to the public. To ensure a quality reading experience, this work has been proofread and republished using a format that seamlessly blends the original graphical elements with text in an easy-to-read typeface.We appreciate your support of the preservation process, and thank you for being an important part of keeping this knowledge alive and relevant.
7 mejores cuentos - Uruguay
Horacio Quiroga; José Enrique Rodó; Felisberto Hernández
Tacet Books
2021
pokkari
Uruguay tiene cierto sello especial, en sus inicios con influencia europe sta, y tomando con el tiempo una identidad propia. Hacia 1900 surge en Montevideo la Generaci n del 900. De gran trascendencia dentro y fuera del pa s, sus integrantes son a n considerados grandes exponentes de la poes a, la narrativa breve y el teatro. Se le llama as debido a que la mayor a de sus integrantes comienzan a publicar hacia el a o 1900, en revistas. El cr tico literario August Nemo ha seleccionado los siguientes relatos para este libro: El vampiro por Horacio Quiroga, Van-Houten por Horacio Quiroga, Mi retablo de Navidad por Jos Enrique Rod , La envenenada por Felisberto Hernand z, El combate de la tapera de Eduardo Acevedo D az, Lo mesmo da de Javier de Viana y Cuento simb lico por Jos Enrique Rod . Para m s libros con temas interesantes, aseg rese de consultar los otros libros de esta colecci n.
Ariel es un ensayo publicado por el uruguayo Jos Enrique Rod en 1900 y considerado como una de las obras de mayor influencia en el campo de la cultura y la pol tica latinoamericanas. Es un texto breve compuesto de seis partes. Se caracteriza por su contenido filos fico y su tono pedag gico. Est dirigido principalmente a la juventud hispanoamericana, como se ala el autor, para advertirles contra el utilitarismo y contra lo que l llama la nordoman a. Utiliza los personajes de La tempestad de William Shakespeare: Pr spero, Ariel y Calib n.
Ariel es un ensayo publicado por el uruguayo Jos Enrique Rod en 1900 y considerado como una de las obras de mayor influencia en el campo de la cultura y la pol tica latinoamericanas. Es un texto breve compuesto de seis partes. Se caracteriza por su contenido filos fico y su tono pedag gico. Est dirigido principalmente a la juventud hispanoamericana, como se ala el autor, para advertirles contra el utilitarismo y contra lo que l llama la nordoman a. Utiliza los personajes de La tempestad de William Shakespeare: Pr spero, Ariel y Calib n.
Ariel (1900) es un serm n laico dedicado a la juventud de Am rica;tuvo una gran repercusi n en Am rica Latina, con su visi n de los Estados Unidos como imperio de la materia o reino de Calib n, donde el utilitarismo se habr a impuesto a los valores espirituales y morales
Con el t tulo de Ariel esta obra constituye un Ensayo Literario, nacido de la pluma del escritor modernista Jos Enrique Rod , quien la public por primera vez en el a o 1900, y en cuyas l neas plasma su visi n de tica. De esta forma, con una dedicatoria a la Juventud latinoamericana, Rod usa una prosa elocuente y elevada, a fin de transmitir sus ideas humanistas, sobre hacia d nde y con cu les valores deben marchar los j venes de Am rica latina, para convertirse en hombre ntegros, capaces de evolucionar dentro de una educaci n digna, provista de las herramientas espirituales, morales y ticas adecuadas para mantenerse en el sendero de la honestidad, la justicia y el decoro.
Ariel: Breviario de la juventud
Jose Enrique Rodo
Createspace Independent Publishing Platform
2016
nidottu
Jos Enrique Camilo Rod Pi eyro Naci en Montevideo, Uruguay, el15 de julio de 1871, muri en Palermo, Italia, el 1 de mayo de 1917, fue un escritor y pol tico uruguayo. Sus obras se alaron el malestar finisecular hispanoamericano con un estilo refinado y po tico, t pico del modernismo. Fue el creador del arielismo, corriente ideol gica basada en un aprecio de la tradici n grecolatina. Ariel es un ensayo publicado por el uruguayo Jos Enrique Rod en 1900 y considerado como una de las obras de mayor influencia en el campo de la cultura y la pol tica latinoamericanas. Es un texto breve que se caracteriza por su contenido filos fico y su tono pedag gico. Est dirigido principalmente a la juventud hispanoamericana, como se ala el autor, para advertirles contra el utilitarismo y contra lo que l llama la nordoman a. Utiliza los personajes de La tempestad de William Shakespeare: Pr spero, Ariel y Calib n. Rod quer a advertir de los efectos negativos del utilitarismo sobre el esp ritu latinoamericano, porque se basaba principalmente en el materialismo. Seg n el autor, para que el continente hispanoamericano pueda recuperar sus valores espirituales, es necesario que siga los ideales est ticos de la cultura de la Grecia Cl sica, en tanto modelo del buen gusto por su uso del arte como actividad mental que enriquece el esp ritu. As mismo, cabe resaltar que tambi n considera al cristianismo como fuente del idealismo. De esa manera, los pa ses hispanoamericanos deber an defenderse de la dominaci n cultural estadounidense mediante el idealismo espiritual.
Jos Enrique Rod asume al Libertador como fuente de identidad en el marco de su visi n de Ariel frente al Calib n, el Sur contra el Norte que se representaba en la emergente potencia imperial de Estados Unidos y sus amenazas de expansi n a expensas de los pueblos y la cultura hispanoamericana. Como entendimiento pol tico, nadie, en la revoluci n de Am rica, le tuvo m s en grande, m s iluminado y vidente, m s original y creador; aunque no pocos de sus contempor neos le excedieran en el arte concreto del gobierno y en el sentido de las realidades cercanas. El, con m s claridad que el presente, ve a el porvenir. Desde Jamaica, en 1815, a n lejano y obscuro el t rmino de la revoluci n, escribe aquella asombrosa carta, ardiente de rel mpagos prof ticos, en que predice la suerte de cada uno de los pueblos hispano-americanos despu s de su independencia, vaticinando as la vida de ordenado sosiego de Chile, como el despotismo que ha de sobrevenir en el Plata con Rosas. El sistema de organizaci n propuesto en 1819 al Congreso de Angostura manifiesta, a vuelta de lo que tiene de h brido y de ut pico, la cr tica penetrante y audaz de los modelos pol ticos que proporcionaba la experiencia, y una facultad constructiva, en materia constitucional, que busca su apoyo en la consideraci n de las diferencias y peculiaridades del ambiente a que ha de aplicarse.
Aquella tarde, el viejo y venerado maestro, a quien sol an llamar Pr spero, por alusi n al sabio mago de La Tempestad shakespiriana, se desped a de sus j venes disc pulos, pasado un a o de tareas, congreg ndolos una vez m s a su alrededor.