Kirjailija
Juan Trigos
Kirjat ja teokset yhdessä paikassa: 42 kirjaa, julkaisuja vuosilta 2003-2018, suosituimpien joukossa SIMULACION DE CADAVERES (Jack Tenebrous). Vertaile teosten hintoja ja tarkista saatavuus suomalaisista kirjakaupoista.
42 kirjaa
Kirjojen julkaisuhaarukka 2003-2018.
SIMULACION DE CADAVERES (Jack Tenebrous)
Juan Trigos
Createspace Independent Publishing Platform
2018
nidottu
Una flor y un cond n en el bolsillo. - He pensado en m como persona y como ser de otro planeta? No. He sabido que mi car cter es extra o? No. Hago rabietas? No. He procurado pasar por un mentecato, hacer servicios que convencen al est pido de mi inclinaci n al bien. Mi cabeza estuvo llena de moscas y luego vinieron las verduras y al final, s que mi cerebro piensa como debe pensar, por obligaci n. No ir a al cine si fuera un perro o una serpiente. He sido animal? Pas por la etapa del gato o del roedor? Mi esposa s . Ella sabe lo que es involuci n. La sufri a mi lado, pero no por mi culpa. Ya tra a en s misma la fuerza de regreso que impuls su cola. Luego me hinco delante del sol y hablo con l de insignificancias. Luego me entran borrones de memoria que no duran demasiado. A veces canto en la regadera. Me agradar a afinar? No. Gozo cuando alguien escucha mis deslices mel dicos haciendo muecas de disgusto.
SIAMESES La virgen De Guadalupe Se hizo presente En el cerro JUANSONRISA Apareci ? Yo no la vi PRIMANCIANITA S la viste SIAMESES Temblaba Quer a casa Pero no de ladrillo
En esta obra dram tica, los ngeles venden quimeras que tiran patada. Que aflojan las enc as y destruyen la dentadura. Alcohol? Marihuana? Ellos ofrecen sin malas intenciones. Chucha zombie, la madre, habla a trav s de un velo roto y sucio. Vengan aqu , dice. Denme mi refresco, hagan que me crezcan alas, quiero volar, deseo irme al cielo. Ir al cielo? El zombie come pastilla y perro y gallina y bebe alcohol y se pica venas con ardor. No hay oraciones eficientes que lo levanten pero l vuela en alas jeringosas y humo pajarraquil.
DiosZapato y Calcet n hace posible lo imposible, la separaci n de dos siameses imaginarios. Uno corta al otro, convirti ndose en fratricida. Los padres dialogan con el fantasma del difunto y con el siam s vivo, pero en agon a.
CantinelasCantineras MERLIN EN CRUDA DELIRANTE
Juan Trigos
Createspace Independent Publishing Platform
2015
nidottu
Las combinaciones literarias de Merl n en cruda delirante derivan de la aplicaci n de conceptos musicales: las inversiones de los acordes y las melod as, la repetici n y reducci n de los motivos que componen un tema, as como de las series dodecaf nicas que marchan en secuencia del sonido uno al doceavo y copian el modelo transponi ndolo en otros tonos de la escala para formar acordes y melod as, usando las series al derecho y al rev s. Posibilidades m ltiples se permiten combinando los n meros m gicos que Merl n extrae de su sombrero.
FantasiaBestial Dona rana y su sapo marido
Juan Trigos
Createspace Independent Publishing Platform
2015
nidottu
Mam insisti siempre en la conveniencia de saber usar las agujas, son ant doto contra el tedio y los malos pensamientos -SuegraRana deseaba para su hija alguna escapatoria pr ctica, pues el matrimonio se pone dif cil a veces y es necesario desarrollar habilidades que le den inter s paralelo. SuegraRana aprobaba, en efecto, la afici n al tejido, pero tambi n tendencias homicidas. Una se ora decente, para librarse de verdad de la influencia maligna de un marido determinado, necesita aprender a matar.
FantasiaBestial Sapo en concierto funebre
Juan Trigos
Createspace Independent Publishing Platform
2015
nidottu
El Sapo Magdaleno estudi m sica en el Conservatorio Nacional de Nueva Espa a. "Piano, armon a, composici n, para convertirme en un ngel de bondad, en vez de mat n pernicioso". Al cumplir los diez a os dio su primer concierto en la Sala Chopin. Oy palmadas regias de aprobaci n, ni o prodigio, qu importa si reprueba geograf a o falta a misa, el muchacho conquistar Europa -o terminar tocando en bares y cantinas, code ndose con putas y ebrios. Los sapos somos seres nocturnos, cabemos en la noche de modo sombr o. Cuando alguien menciona sombra yo salto y sonr o haciendo que mis dientes reluzcan como si fueran nuevecitos.
Alguien corta un falo en plena erecci n. Lo descubre la mocha, sembrado en maceta, es decir en resurrecci n o renacimiento instintivo, y lo entrega a la Santa Inquisici n. Castigar n a la posible culpable. Mujer. Bruja. Contraste entre el bien y el mal conocidos y el bien y el mal ignorados. El diablo siempre es visto como maldad y la iglesia como bondad. En esta novela genial Juan Trigos Synister invierte los planos y hace surgir la verdadera dimensi n del mal como prejuicio. Frente al falo se lleva a cabo el juicio en contra de la Mulata. Se confunde falo con maldad, falo con demonio, falo con mujer, con pacto.
El nene revoloteaba delante de mis ojos. El nene ven a hacia m con los bracitos extendidos. Quer a tocar golpearme hacer que entendiera. Miles de veces hab a sido rechazado (madres criollas, mestizas, jud as, espa olas lo hab an arrojado prematuramente a pudrirse). Sus ojitos, fijos en los m os, eran violencia y desesperaci n. Sue o que me llevan los Familiares a la Casa Chata y que ah me torturan y violan. Los beb s del vac o lloran tanto como los nenes vivos. Muestran las enc as si r en y ojos azorados si la madre no los quiere y los arroja a la bacinica (en el futuro los ba os hacen ruido, roncan, suerben agua desesperadamente).
Estas narraciones maravillosas tocan fibras internas que nos hacen gritar y adentrarnos en angustias y j bilos desmedidos. Cada relato es una obra maestra que logra identificaciones y rechazos violentos porque hurgan m s all de la raz n. El lector convencido de la necesidad de conocerse deber contener la respiraci n antes de sumergirse en las aguas profundas que remueve este autor de una lucidez y originalidad notables.
Leyenda Rincon de las calaveras
Juan Trigos
Createspace Independent Publishing Platform
2014
nidottu
Como arquetipo del macho mexicano, Don Mario asesina eternamente a su pareja. Los sucesos se desarrollan en el siglo XVII, durante el virreinato del decimonono virrey de Nueva Espa a, don Garc a Sarmiento de Sotomayor, segundo conde de Salvatierra y marqu s de Sobroso.
En la quinta d cada del siglo XVI, la Llorona es ajusticiada en la Plaza Mayor de M xico por asesinar a sus hijos. Luego de la ejecuci n, la madre homicida retorna del valle de la muerte a llorar su espantoso crimen. "Ay mis hijos, mis pobres, mis desdichados hijitos", grita en plazas y mercados, alamedas y encrucijadas, s tanos y guardillas.
Huyendo a la pobreza de su casa y de su barrio, una ni a so adora y destructiva tropieza con un ebrio panz n, alcoh lico, infame, en una calle oscura. En su desvar o el maldito la percibe como la infancia revivida de su esposa -se orita tierna que luego, en el delirio feroz del hombre, aparecer convertida en rata.
El hombre, yo, andrajos, lo poco que permanec a a n parpadeando de mi propio reconocimiento, hab a llegado milagrosamente a los treinta en un viaje pesado y ligero, sin que ninguna memoria anclara el tiempo en retratos perdurables. Siete espinas punzan y sobresalen en mi espina dorsal. Estoy de pie o sentado ante este muro que significa inmensidad y t rmino, fatalidad?
Antes, tiempo atr s, no sab a cu nto, el borracho hab a sido un hombre com n y corriente, aunque un poco zafado del co¬co, aunque un poco violento y bromista, venenoso y dado a la flojera, Matar? No, de ning n modo, a eso s que nunca llega¬r a el muchachito, el ni o consentido de mam , luz de sus ojos, su llavecita de oro. - Nos arreglaremos t y yo, amiguita, es cuesti n de dine¬ro y de sangre je, je, je. . . Pap Ram n gustoso comprar tu muerte. Es amigo del virrey, as que vienen sus polic as y se llevan tu esqueleto y lo entierran por ah , o te ponen una piedra y gluc a la laguna, donde ni los ojos de Dios ven m s all de los ajolotes. Je, je. . .
Hasta hace 10 meses comprend al tigre cuando me dijo (lo repite a cada rato): Albertito, t naciste para aliviar a los que est n se alados por la muerte (ad lteros, ladrones, incestuosos, ofendidos...), arrebat ndoles la espada (pistola, picahielo, lanza, piedras, cadenas, tubos...) a los que han sido destinados como ejecutores, para librarlos de culpa. Matar a yo para evitar que cayera la culpa en otros inocentes.
T TERE DE CA N Padre conden . Qu hice? Lo mismo que lobo hace Lo mismo que tigre hace T TERE DE SERIENTE APARTE Lo que yo orden que hicieras. S pecar s. PRIMANCIANITA Mataste hijo tu madre. Mi nacimiento asesin la m a.
PRINCESA PAPANTZIN Corr decirle Hermano Moctezuma Se acerca muerte andando CAPIT N MICROBIO Hombres barbados A caballo vienen PRINCESA PAPANTZIN Locos vienen Que se creen mejores Las aves del cielo nuestro Guardar n silencio Silencio los r os Y los tambores