Guerra Espiritual contra los Principados del Pecado
Pedro Montoya
Independently Published
2018
pokkari
El pecado no solo es una desviaci n o inclinaci n hacia lo malo, propia de la naturaleza humana, es un argumento espiritual provocado por Satan s para tener derecho de operaci n e intervenci n entre la raza humana. Dios no dise , ni cre el pecado para que cohabitara con el hombre. Por dos razones lo afirmamos y lo corroboramos con las mismas Escrituras, La expresi n, y vio Dios que era bueno, expresi n de cierre de cada uno de los primeros cinco d as de la Creaci n, seguido del, y vio Dios que era bueno en gran manera, del sexto d a, demuestra que en su dise o, Dios orden todas las cosas tan armoniosamente, de tal forma que algo desviado como el pecado y la maldad no tendr an cabida en ellas.Adicionalmente, las Escrituras dan claro testimonio de que l sustenta todas las cosas. Si l las sustenta, su Santidad no permite que se origine nada errado como el pecado y la maldad. Esto es un fundamento inalienable del Reino de los Cielos.Y El es antes de todas las cosas, y por El todas las cosas subsisten Colosenses 1:17Porque conven a que aquel por cuya causa son todas las cosas, y por el cual todas las cosas subsisten, habiendo de llevar a la gloria a muchos hijos, hiciese consumado por aflicciones al autor de la salud de ellos. Hebreos 2:10El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en l hay, ste, como sea Se or del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos de manos, Hechos 17:24El pecado no es creaci n de Dios, sino un argumento sat nico. Fue dise ada para por ella establecer y mantener al hombre en cautiverio. La ep stola a los Romanos afirma que el pecado entr al mundo por un hombre.De consiguiente, vino la reconciliaci n por uno, as como el pecado entr en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte as pas a todos los hombres, pues que todos pecaron. Romanos 5:12El pecado no est en el mundo, est conviviendo dentro de la naturaleza humana. Las Escrituras dan testimonio que la Creaci n ha sido sujeta a vanidad, Lo que significa que el pecado no es parte de la materia sino un mal end mico sustentado por el diablo para mantener cautivos a los hombres. Esto nos conduce a entender que el pecado es una condici n, no un estado.