Kirjojen hintavertailu. Mukana 12 507 090 kirjaa ja 12 kauppaa.

Kirjailija

Rosalía Rouco

Kirjat ja teokset yhdessä paikassa: 12 kirjaa, julkaisuja vuosilta 2017-2020, suosituimpien joukossa Templarium. Resurrección. Vertaile teosten hintoja ja tarkista saatavuus suomalaisista kirjakaupoista.

Mukana myös kirjoitusasut: Rosalia Rouco

12 kirjaa

Kirjojen julkaisuhaarukka 2017-2020.

The educational code of Confucius

The educational code of Confucius

Rosalía Rouco; Calixto López

Independently Published
2019
nidottu
The educational code of ConfuciusAmong the many thinkers who throughout the development of humankind have focused their attention on the educational sphere, the Chinese sage, philosopher and thinker Kung-Fu-Tsu (Confucius) deserves special attention. At the dawn of civilization, more than 2,500 years ago, he developed an exemplary educational activity among his disciples, coming from different social and economic statuses. The success of his work was such that it was later his own disciples who wrote and disseminated his doctrines.But this was by no means the great achievement of the brilliant Chinese thinker whose ideas remained alien to the Western world for more than two thousand years. It was the integrality of his doctrines in which he intertwined ethics and morality with education in order to form capable citizens to lead society, which ultimately consecrates him as one of the most relevant figures in history, as well as his extreme defence of human values and the essence of man as good by nature in an era that was observed quite the opposite.The fact of demonstrating his theories in practice, with his disciples, is what distinguishes Confucius from many other thinkers and theoreticians of education, as well as the fact that they themselves were prepared to continue their work and spread their ideas that focused on a broad and integral approach to the cognitive universe, within which ethics, morals, politics, among others, stand out. The fact that he has achieved this is a faithful reflection of the fact that he was able to reach their consciousness and form them with high principles, just as he would like them to be the knights who could direct the humanist society to which he aspired.Confucius was not only a teacher, he aspired to develop himself in the world of politics, which he did not achieve or only half-achieved, given the prevailing socio-political conditions where it was necessary, more than talent and intelligence, to come from privileged castes: from aristocrats, landowners and nobles, or to belong to the narrow family circles of the rulers.Perhaps disappointed and unable to achieve his purposes took refuge in the education of his disciples to collect their ideas and one day carry them out or subsequent generations. as it has largely been.In view of the above and with the support of more than 120 aphorisms of Confucius, the present essay demonstrates the current validity of the educational code or model of the Chinese sage, teacher and philosopher, apart from technological advances in a world dominated by globalization. It is precisely within the framework of globalization that the need to apply these ideas is most palpable in order to avoid the simplistic utilitarianism that tends to characterize current education systems.To educate man integrally for the different facets of life is what Confucius' ideas advocate, in addition to the fact that all human beings have equal access to education, regardless of race, economic status or social rank.To offer due independence to education in the current conditions, when it is totally subordinated to politics and its ups and downs, sometimes chaotic and disordered, is an objective or dream that for many may seem an unrealizable utopia, but which nevertheless constitutes a need for the development of today's society, a problem that, if not resolved in time, could bring with it greater evils, of unpredictable magnitudes, that could even endanger the very existence of the human species in the conditions of overexploitation of the planet, our only place of life in the Universe, our only place of life in the Universe, which could endanger even the very existence of the human species in the conditions of overexploitation of the planet.
Valbanera, 1919

Valbanera, 1919

Rosalía Rouco; Calixto López Rosalía Rouco

Independently Published
2019
nidottu
VALBANERA, 1919"En el fondo del mar reposan sus restos, lejos, muy lejos de la tierra que los vio nacer".De las tragedias registradas en la historia de la navegaci n mar tima, la del naufragio del Valbanera es, sin lugar a dudas, la m s dram tica atendiendo a las circunstancias en que ocurri , lo simple del trayecto al solo bordear la Isla de Cuba sin necesidad de adentrarse en el oc ano, y la falta de indicios sobre el desenlace final, con la ausencia total de cuerpos de las victimas y sin hallarse rastros de supervivientes, a lo cual ha de unirse la no realizaci n de pesquisas e investigaciones adecuadas despu s de hallado el barco, escorado y hundido en los bajos de la Florida, y por ltimo, tambi n a un grupo de circunstancias que podr amos llamarle incidentales, pero para otros providenciales, las cuales incidieron en que la magnitud de la cat strofe no alcanzara mayores dimensiones, al menos en lo m s importante: la p rdida de vidas humanas. La atenci n dada al hecho por las autoridades institucionales y gubernamentales fue tan escasa como el conocimiento que hoy se tienen de las causas del accidente. Que fue un hurac n el causante del hecho, de eso no queda la menor duda y esta dem s decirlo. El fen meno atmosf rico fue bautizado como el hurac n de Florida Keys por los estragos que este caus en las costas y cayos de este estado norteamericano, incluyendo la p rdida de vidas humanas, adem s de inmensos da os materiales, pero para algunos, este es recordado como el cicl n del Valbanera en alusi n a los tr gicos sucesos relacionados con el naufragio de este barco. Este libro, sin embargo, no puede verse como una cr nica de los sucesos ocurridos durante los aciagos d as del naufragio del Valbanera, es simplemente una novela de ficci n enmarcada en los hechos hist ricos de aquel evento, por lo que los principales protagonistas se mueven en este universo, aunque su relaci n con el viaje es limitada, se trata de pasajeros del buque cuya misi n dram tica esta muy lejos de las peripecias mar timas, pero que se ven involucrados con este al viajar en l, aunque sus motivaciones sean otras, relacionadas con una venganza impuesta por las arcaicas normas sociales de la poca, sobre todo en el comportamiento de una mujer, que sin aparentemente ser un personaje destacado del entramado dram tico, si constituye el m vil fundamental por el que transcurre la acci n de sus protagonistas. El desenlace final es incierto, como incierto fueron los momentos finales de los n ufragos del Valbanera, lo que obligar al lector a dar rienda suelta a su imaginaci n en un ambiento tenso y dram tico entre lo real y lo imaginario, y a veces entre lo m tico y lo racional.
Química Informal

Química Informal

Rosalía Rouco; Calixto López

Independently Published
2019
pokkari
QU MICA INFORMAL. El formalismo en el enfoque de la qu mica como ciencia, y como asignatura en particular, ha venido permeando esta esfera del conocimiento de manera gradual y sistem tica a trav s del tiempo, proceso que se ha acelerado en los ltimos a os, lo que incide en que su enfoque y tratamiento actual diste mucho de ser c mo era en otras pocas. Esto para cualquiera pudiese significar que existen dos qu micas: la de antes y la de ahora, cuando en realidad hay una sola, la de siempre, la que surgi como ciencia despu s de la poca de los alquimistas, y muy especialmente tal como la formul Antoine Lavoissier a finales del siglo XVIII.La misma qu mica, pero con diferentes formas o enfoques, es la que existe actualmente, y nosotros lo que pretendemos en este libro es desvestirla de esa coraza de formalidad que la hace poco aceptada en los c rculos estudiantiles y de lectores, as como de otras personas que pudiesen estar interesadas en ella. La qu mica no es la f sica, ni las matem ticas, donde las leyes y principios se manifiestan y cumplen con rigurosa exactitud, aunque por supuesto, es una ciencia de las llamadas exactas, pero abordar el movimiento qu mico de la materia se hace mucho m s complejo, porque este precisamente se nos presenta as , m s complejo, y siempre las ecuaciones no salen tan sencillas y elegantes como las de las dos materias referidas, mucho menos puede ocurrir esto en la biolog a y por ltimo en las ciencias sociales, en que este movimiento a n no entiende de c lculos y ecuaciones.Por tanto, lo que presentamos no es un libro de qu mica general, ni de inorg nica, ni de otro tipo que no sea este: qu mica informal, en el que se puede aprender mucho de esta ciencia mediante historias, relatos, an lisis y valoraciones, todos ellos impregnados de genuinos valores humanos y de buenas pr cticas de conducta; y en el que a veces los elementos y sustancias pueden tomar personalidad, porque en definitiva es un libro libre y abierto, donde no prevalece el criterio del autor, sino las reflexiones y conclusiones a que pueda arribar el lector sobre temas, a nuestro parecer relevantes, todos recogidos en veinte relatos sobre lo que es, fue y puede representar esta interesante ciencia, que lleva el nombre de qu mica, hoy presentada de una manera un tanto informal.
Fantasmal: En Las Llanuras del Camaüey IV

Fantasmal: En Las Llanuras del Camaüey IV

Rosalía Rouco; Calixto López

Independently Published
2018
nidottu
FANTASMAL. Como escribimos en el pr logo sobre el anterior cap tulo de la saga: La Isla Prometida, pen ltimo de la serie, los sucesos toman como marco hist rico-geogr fico "...las llanuras del Camag ey, demasiado extensas para pertenecer a una isla alargada en forma de caim n, y a la vez demasiado peque as para compararse con las continentales de otros grandes pa ses" de Am rica. "Mucho de lo que ocurri en aquellas llanuras: extensas, desoladas y escasas de alta vegetaci n, se ha mantenido oculto a lo largo de los a os" y nuestro temor es que con el tiempo aquello pueda caer en el olvido, o sepultado por el devenir de nuevos acontecimientos, que para estos menesteres se convierte en un enemigo implacable. La sociedad actual tiene, aparentemente, muchas cosas de qu preocuparse en un mundo cambiante, din mico y tal vez fren tico, en el que las personas centran m s sus preocupaciones en el d a a d a y a veces en el c mo llegar al ma ana, generalmente no desde el punto de la vida, sino en el de tratar de mantener el status quo alcanzado o en el que habitan. A las dificultades para encontrar informaci n escrita y veraz de lo ocurrido en los lugares y tiempos a que nos referimos, hay que agregar como elemento agravante, el desplazamiento constante y cambio de habitad de las personas que all viv an, y que d a a d a abandonan aquellos contornos en un flujo incesante hacia las ciudades o n cleos poblaciones con m s prosperidad. A la par que unas se van, otras llegan, pero sin conocimiento ni noci n alguna de lo que all aconteci en otros tiempos, y en el mayor de los casos, se van m s de los que vienen, lo cual incluso en las ltimas d cadas toma dimensiones de pa s. Como expresamos en el pr logo anterior: "S antes no exist an las condiciones o los recursos apropiados: t cnicos, intelectuales, o de otra ndole, hoy se choca con otros nuevos, tal vez m s poderosos, relacionados con los avances tecnol gicos que suplantan despiadadamente las costumbres, modos de vida, valores culturales, formas de producci n tradicionales, y en fin, todas las incidencias que se suceden d a a d a en la vida de las personas, de los lugare os y de los descendientes de aquellos otrora protagonistas de hechos: comunes, trascendentales y relevantes, hoy cubiertos por el polvo del olvido y perdidos en la infinidad de la llanura: desolada, extensa y mon tona." Cuando nos decidimos a escribir esta tetralog a sobre las llanuras del Camag ey, no esperamos encontrar recompensa material alguna, salvo el cumplimiento de un fuerte compromiso con nuestros familiares mayores, que tristemente ya no est n, y con los sencillos ciudadanos que conforman lo que da en llamarse pueblo cubano, y sobre todo con ese magn fico e inigualable ser que se llama madre, que por muy cansada que estuviese, bajo duro trabajo y penalidades, sab a sacar fuerzas para contar historias, entonar d cimas y poes as, y en definitiva desarrollar la imaginaci n en nuestras cabezas. Tambi n, por nuestra condici n de cubanos, y el fiel compromiso con nuestros coterr neos por destacar su val a, y para que con nuestro pa s no ocurra como con algunos de los pueblos olvidados recogidos en esta serie, que han languidecido con el paso de los tiempos y hoy solo quedan sus ruinas dispersas por los campos en parajes des rticos y tal vez inh spitos. Consideramos como una obligaci n de todos los que ostentemos esta condici n, dignificarla en cualquiera de los lugares donde estemos, sin realizar apolog as, comparaciones, ni mostrar un absurdo chovinismo, verla como una naci n m s, igual en derechos que las dem s que habitan este inmenso planeta.
En Las Llanuras del Camagüey II. Dolores Cruz

En Las Llanuras del Camagüey II. Dolores Cruz

Rosalía Rouco; Calixto López

Independently Published
2018
nidottu
EN LAS LLANURAS DEL CAMAGU Y II DOLORES CRUZ Las llanuras del Camag ey constituyen un inmenso territorio de paisaje plano y mon tono, carente de alturas, ubicado en la regi n centro-este de Cuba. En tiempos anteriores en ellos s lo hab a selva virgen: impenetrable y misteriosa, en las que irrumpi violentamente la mano del hombre para transformarla - bajo poderosos intereses econ micos - en inmensos potreros para la explotaci n del ganado vacuno, o ca averales cuyo verdor se pierde en el infinito, destinados a alimentar los enormes molinos de los centrales azucareros, cuyas fauces met licas, en tiempo de zafra, no hacen m s que pedir ca a y m s ca a. En esos escenarios naturales y pintorescos, extensos y despoblados, y por supuesto rodeados de misterios y leyendas, se desarrollan los acontecimientos que narramos en este volumen, tomando como eje central a una mujer con aptitudes paranormales y personalidad bipolar, destinada a hacer el bien entre sus semejantes y mantener el equilibrio entre las fuerzas reales del mundo y las sobrenaturales del inframundo, cuya estabilidad pende de un hilo, despu s que ocurriesen sucesos tr gicos y dolorosos en la poca de la esclavitud, en los que estaban involucrados sus ascendientes. En la primera de las narraciones: Dolores Cruz, se plasma con crudos matices la barbarie de la esclavitud en Cuba, la isla m s grande del Caribe, que motiva una violenta sublevaci n de esclavos en un ingenio azucarero, en que mueren salvajemente asesinados los propietarios, familiares de un joven criollo de vida licenciosa y despreocupada. La cruel venganza de ste, similar a la actuaci n de los sublevados, conlleva la maldici n por las divinidades yorubas del lugar y de sus descendientes, hasta que una ni a: Dolores Cruz, nace en circunstancias excepcionales y es dotada de aptitudes paranormales para enfrentarse sola a un incierto destino. En el segundo relato: Los tres monteros negros de Dolores Cruz, se comienzan a mostrar los eventos paranormales asociados a nuestra protagonista, en que se suceden fen menos completamente irracionales: trenes que se detienen en estaciones sin parada, habitaciones malditas en un hotel, reservas que aparecen y que no contaban en los registros, un militar que se arrepiente de sus actos malvados, una enferma que comienza a caminar despu s de meses postrada en una cama, y la lucha de una joven misteriosa dotada de poderes paranormales por liberar a tres personas condenadas injustamente a largas penas en una antigua fortaleza de la capital, para que se conviertan en sus guardianes de por vida en las inmensas llanuras del Camag ey. En la curva de la viuda, tercero de los relatos, se narran acontecimientos en torno a una curva sinsentido en un trayecto recto de carretera para bordear las tierras de una mujer envuelta en misterios y maldiciones, a quien llaman la "viuda Dolores Cruz", aunque no es viuda pero todo el que se acerca termina bajo una cruz; y un ingeniero joven enamorado de esta mujer desafiando el peligro que la envuelve, y enfrascado en la construcci n de una obra monumental para su poca: la carretera central, en los tramos de las inmensas llanuras del Camag ey. Por ltimo, la cuarta y m s extensa de las narraciones: "El regreso de los monteros negros", versa sobre el desequilibrio ocasionado entre las fuerzas del mundo y el inframundo, y la necesidad que hagan acto de presencia de nuevo nuestros protagonistas, nicos capaces de aplacar el evento apocal ptico que se avecina, ocasionado por intereses mezquinos de personas sin escr pulos, que solo ambicionan la riqueza y que por ella son capaces de acudir a todos los medios posibles, por supuesto nada buenos ni ortodoxos. Liberadas las fuerzas incontrolables del inframundo nada hay quien las detenga, salvo personas predestinadas imbuidas de los valores m s nobles del ser humano; pero quienes se conoce que los poseen: Dolores Cruz y sus monteros negros, se encuentran desde hace
El Peligroso Arte de Freír

El Peligroso Arte de Freír

Rosalía Rouco; Calixto López

Independently Published
2017
nidottu
EL PELIGROSO ARTE DE FRE R.La operaci n de fre r alimentos en aceites vegetales constituye un procedimiento rutinario en las cocinas dom sticas, restaurantes y cafeter as; y por supuesto en las empresas dedicadas a la elaboraci n y comercializaci n de productos fritos y prefritos. Aunque este proceso parezca completamente inofensivo, o tal vez con el nico peligro derivado de la manipulaci n de objetos calientes, la realidad es muy diferente. Los aceites vegetales no son l quidos inertes, sino mezclas complejas de variada composici n en que prevalecen sustancias org nicas de reactividad relativa, cuya cin tica de reacci n se incrementa al elevarse la temperatura, y en las condiciones de fritura interact an entre s y con el agua y el ox geno del aire, con lo que se obtienen nuevos y diversos productos algunos de los cuales no son nada beneficiosos para el organismo.Dependiendo de su perfil lip dico en cidos grasos saturados e insaturados, los aceites vegetales se comportar n de manera diferente al calentarlos, por lo que es menester conocer dicha composici n para saber si es adecuado o no su empleo para fre r alimentos, los cuales a su vez se comportan de manera diferente de acuerdo a sus propiedades y composici n al interactuar con los aceites.De esta forma, lo que aparenta ser un proceso sencillo, rutinario e inofensivo, se puede convertir en una operaci n compleja e impredecible cuyo producto final, aunque satisfaga al paladar, resulte da ino o poco beneficioso para la salud; y como no hay nada m s importante para un ser humano que su propio bienestar, es recomendable que se oriente en el peligroso arte de fre r, tema sobre el cual trata este libro.
El Código Etico y Moral de Confucio

El Código Etico y Moral de Confucio

Rosalia Rouco; Calixto López

Independently Published
2017
pokkari
EL C DIGO TICO Y MORAL DE CONFUCIOResulta com n cuando se habla del sabio, fil sofo y maestro chino de la antig edad Kung-Fu-Tsu (Confucio), referirnos a l precisamente en los t rminos calificativos anteriores, con lo cual pasamos por alto la faceta m s importante de esta trascendental figura de la cultura oriental en lo concerniente a la tica y la Moral, que al final fueron, o son los elementos b sicos de su doctrina y sobre los que se conform el Confucianismo como corriente ideol gica.Y es que precisamente el objetivo principal de las doctrinas confucionistas es el de desarrollar en los individuos elevadas cualidades morales que permitan a stos relacionarse y convivir en perfecta armon a, gozando de plena libertad y bienestar con independencia de su raza, sexo o status social o econ mico.De ah el sentido de la vida y los esfuerzos del genial pensador para que estos objetivos se pudiesen llevar a la pr ctica en cualesquiera de las situaciones especiales en que se encontraran las personas; y el panorama hist rico que a l le toc vivir fue extremadamente hostil en este sentido.Pero partiendo de la perseverancia, el estudio y la autosuperaci n constante, elementos b sicos de su teor a, Confucio logr reunir a su alrededor un nutrido grupo de disc pulos y seguidores que ser an los que en definitiva propagar an m s adelante sus doctrinas, que al final alcanzar an todos los rincones del planeta, pero siempre partiendo del n cleo tico necesario en la formaci n de valores que era necesario que poseyeran los individuos.Para que hubiese s bditos honestos y que gozaran de todos los derechos, incluyendo el de la educaci n, era necesario que en correspondencia existiesen gobernantes y gobiernos honrados, humanos y honestos que dieran el ejemplo y guiar n a los primeros en el progreso y el bienestar, que era en definitiva a lo que aspiraba Confucio: El bienestar y la libertad de todos los hombres independientemente de su status social o procedencia de castas.Indudablemente lograr aquello en las condiciones de la naciente cultura asi tica era imposible y por supuesto una tarea ut pica, lo que le vali al ilustre pensador considerar en alg n momento de vacilaci n, como el que es com n en los hombres, que el esfuerzo de toda su vida hab a sido en vano y que no hab a podido realizar su obra. Nada m s alejado de la realidad, por cuanto sent las bases y el camino a seguir para que alg n d a esto se hiciese posible. Porque dicho sea de paso, esto a n no se ha logrado en ning n pa s del mundo, pese a que en algunas naciones los ciudadanos disfrutan de mayor libertad, derecho y bienestar que en otras, pero a n se dista de los objetivos confucianistas y ejemplos no es necesario mencionar, por cuanto en cualquier lugar del mundo existen desigualdades, injusticias y desamparo de los m s humildes, aunque hay algunos en que esto constituye el pan de cada d a y alcanzan niveles escalofriantes las miserias materiales, humanas y de todo tipo.Pero en relaci n con lo anterior, Kung-Fu-Tsu o Confucio, como se rebautiz en Occidente, se al el objetivo, la direcci n y el sentido a seguir para que alg n d a desaparezcan las desigualdades entre los seres humanos, que al fin y al cabo como adicion Mencio, uno de los m s eminentes seguidores de Confucio en el cuarto libro cl sico: son buenos por naturaleza y tienen la posibilidad de superar sus deficiencias, errores y defectos, para desarrollar elevados sentimientos morales y humanos como los de la bondad, el decoro, la honestidad, la honradez y sobre todo los de la solidaridad y coexistencia social, que son los que han posibilitado el desarrollo y el progreso actual del hombre por encima de las dem s especies del reino animal.
Sombras Que Vagan Por La Llanura

Sombras Que Vagan Por La Llanura

Rosalía Rouco; Calixto López

Independently Published
2017
pokkari
SOMBRAS QUE VAGAN POR LA LLANURALa regi n del Camag ey: una llanura inmensamente desproporcionada que ocupa la barriga del caim n cuya forma adopta Cuba, la mayor de las islas caribe as, constituye el escenario geogr fico donde transcurren las historias que recogemos en esta colecci n, relacionadas con pocas nost lgicas y con personajes simb licamente reales, que pudieron o no existir en tiempos lejanos, pero que en esencia corresponden a un escenario literario de ficci n.En ese escenario nost lgico de una poca que no volver a sucederse, los protagonistas juegan el rol que les depara el incierto destino a que est n sometidos, enfrent ndose confiados, sin temor, a infortunios y adversidades, a veces hasta sonriendo y en otras con mirada sombr a, perdida en la inmensidad de la llanura, valientemente, siempre de frente e inmersos en un esquema del que en ocasiones luchan por librarse, pero que en muchos casos les resulta imposible de hacerlo.No son relatos de ciudad, sino de campos, de viejas costumbres, de acciones naturales en un marco pintoresco que fue la Cuba de la primera mitad del siglo XX. Campos, pero campos llanos, de escasa vegetaci n, donde la vista se pierde en el infinito y una figura puede divisarse a distancias inimaginables.Paisajes completamente mon tonos, sin accidentes geogr ficos, salvo un r o, una laguna o un arroyo, generalmente alejados de la costa en una de las regiones m s continentales de una isla sin continente. Porque la masa continental est lejos, a cientos de kil metros: una al norte de habla preferentemente anglosajona y otra al sur la m s pobre, la de los verdaderos nativos del continente.Muchas islas conforman el Caribe, mar cuyo nombre responde a los belicosos indios que habitaban muchas de estas islas, preferentemente Borinquen (Puerto Rico). Dentro de stas, el archipi lago cubano con m s de 1000 cayos y peque as islas y su original forma acaimanada es el m s grande, pero archipi lago solo como t rmino geogr fico o de nombre, o para defender sus l mites territoriales, porque all solo se piensa como cubano, como si todo el mundo viviera en la isla grande, aunque la inmensa mayor a as lo hace.La isla fue dividida durante muchos a os en seis provincias, entre las cuales la m s llana y segunda en tama o, despu s de la regi n m s oriental, hered el nombre de sus ancestros diezmados y exterminados por la conquista: el nombre de Camag ey, tal vez como recuerdo del infausto encuentro de dos culturas y el exterminio de la menos desarrollada por la europea, una cultura con un desarrollo muy superior, pero as transcurren generalmente las conquistas. Y en una de las aldeas pac ficas de la regi n: el cacicazgo del Camag ey, ocurri una cruenta matanza en que la sangre cubri la tierra e inund el agua de los r os aleda os.Pero estos no son relatos de ciudades, sino de los habitantes que viv an en aquellos paisajes mon tonos, aburridos y desolados en la menos poblada de las regiones del pa s. Historias que transcurren entre sabanas, ca averales y hasta montes. Donde la realidad y la ficci n se funden en un solo elemento y salen a relucir las heroicidades, bondades miserias y hasta cobard as de algunos de sus personajes, pero no en un sentido cruel ni exagerado, sino tratando de que sobresalga el lado m s humano del hombre, que lucha en dos frentes: contra la naturaleza y con los propios hombres; y donde pese a sus esfuerzos muchas veces no sale vencedor, pero donde siempre queda un tenue sabor dulce y una esperanza para el pr ximo devenir.
Confucio Para Confusos

Confucio Para Confusos

Rosalía Rouco; Calixto López

Independently Published
2017
pokkari
CONFUCIO PARA CONFUSOS.No quisiera afirmar categ ricamente que vivimos en un momento de extrema confusi n, pero una serie de hechos parecen corroborar lo contrario. En un mundo globalizado, la riqueza y el bienestar no se hayan distribuidos de forma equitativa y equilibrada entre las naciones. Los gobernantes no siempre gobiernan pensando en el bienestar de sus pueblos. La corrupci n, ese miserable mal no se ha extirpado y campea por su respeto en todas las esferas de la actividad humana, principalmente en las del quehacer p blico. Las fuerzas productivas han alcanzado un considerable grado de desarrollo capaz de garantizar los bienes materiales b sicos de toda la poblaci n mundial y sin embargo en muchos pa ses la poblaci n pasa hambre, hay necesidades materiales de todo tipo y muchos ni os mueren por desnutrici n y enfermedades curables. La educaci n y el acceso a la cultura universal no se encuentran al alcance de todos. Tampoco la atenci n m dica llega a todas las personas. Se habla de tica y moral y se adoptan muchas veces posturas inmorales. El enga o, la mentira y la falta de honestidad se muestran a diario en la sociedad. La humildad, el decoro, el respeto y la consideraci n humana no es lo que abunda. Nada de esto est globalizado y es lo que se necesita compartir y hacer llegar a los lugares m s remotos del planeta.Y no es que no se hayan elaborado doctrinas, ni principios ticos para abordar todo los males que hemos mencionado, todo lo contrario, el esp ritu humano estudi estos problemas desde las civilizaciones m s tempranas y en un sentido universal. Prueba de ello es lo que le hacemos llegar sobre uno de los pensadores m s prol feros y antiguos de la historia: El sabio y fil sofo chino Confucio, que hace m s de 25 siglos elabor una doctrina moral, educativa y de gobierno en funci n de lograr el bienestar de todos los seres humanos independientemente de su estatus social, econ mico o de castas. Es por esto que de forma modesta abordamos aspectos trascendentales de sus doctrinas que pueden guiarnos a todos en esta poca de real, o aparente confusi n.En resumen, se recogen m s de 450 aforismos del c lebre sabio y fil sofo chino relacionadas con el gobierno, la educaci n, la tica, la familia, la justicia, la corrupci n, entre otros, todos o casi todos con plena vigencia actual.